Humus de lombriz

Las lombrices comen restos vegetales y lo que excretan (sus “cagaditas”) se transforman en humus de lombriz o vermicompost, de gran valor para el suelo y las plantas.

Se necesita para fabricar humus de lombriz un vermicompostador o compostador urbano y lombrices rojas.
Vermicompostero
Puedes instalar un vermicompostador en la terraza, en el jardín, en el balcón, en la cocina, en el lavadero… donde quieras. El sitio más práctico será cercano a la cocina.

Debe estar a la sombra y a cubierto de las lluvias para que no quede inundado.

Para que las lombrices estén lo mas “cómodas” posible y su actividad sea plena, la temperatura debe estar entre 18º y 25º C.

Hará falta echarle un cubo de agua cada 15 días.

La producción de humus de lombriz no produce mal olor, al contrario, un agradable olor a bosque húmedo.

Las lombrices nunca salen del recipiente porque es un recipiente cerrado y en él tienen todo lo que necesitan: alimento, humedad y oscuridad.

Con un compostador urbano puedes hacer humus de lombriz en un piso, sin malos olores y ocupando el mínimo espacio. Por ejemplo, en la web de compostadores.com tienes 2 modelos de la máxima calidad.

lumbricultura:

Se entiende por lumbricultura las diversas operaciones relacionadas con la cría y producción de lombrices epigeas (de superficie, con ciclos de vida distintos a las vistas comúnmente en los jardines) y el tratamiento, por medio de éstas, de residuos orgánicos para su reciclaje en forma de abonos y proteínas. Este abono, de muy buena calidad, se denomina humus de lombriz o lombricompuesto.
Lombriz
Este humus se produce de la digestión de materiales orgánicos por parte de las lombrices y posee altas propiedades como mejorador de las propiedades físicas del suelo, tales como la permeabilidad, la retención de humedad o el intercambio catiónico.

Es una biotecnología basada en la cría de lombrices para la producción de humus a partir de un sustrato orgánico. Es un proceso de descomposición natural, similar al compostaje, en el que el material orgánico, además de ser atacado por los microorganismos (hongos, bacterias, actinomicetos, levaduras, etc.) existentes en el medio natural, también lo es por el complejo sistema digestivo de la lombriz.

Las especies de lombriz más frecuentemente utilizadas para la lombricultura son Eisenia foetida, Lumbricus rubellus, Eisenia Andrei, Eisenia hortensis, Lumbricus castaneus éstas se encuentran comúnmente por toda Euroasia y en la actualidad se han vuelto especies cosmopolitas en tierras orgánicas ricas, especialmente en vegetación en descomposición, compost y montones de estiércol.

Los gusanos de compostaje se pueden obtener a través de lombricultores profesionales, lombricultores domésticos (es habitual que un criador casero regale a las personas del entorno y ayude a expandir la lombricultura) y otra manera no común pero sí muy válida es trampear en el intemperie o buscar colonias de lombrices en los montículos de estiércol.

El vermicompostaje a pequeña escala es una forma noble de convertir los “desechos” de la cocina en abono de alta calidad, sobre todo si el espacio es reducido. Para esta práctica, es necesario un vermicompostador, que puede fabricarse uno mismo de forma artesanal o adquirir en una tienda especializada en compostaje doméstico (conseguir cajones a menor precio que cumplan con el mismo objetivo).

Lombricompuesto:

Es un abono obtenido del excremento de las lombrices epigeas alimentadas con desechos orgánicos (restos vegetales, residuos de cosecha, estiércoles de herbívoros entre estos algunas aves, etc. Se evitan los restos animales por los olores y carroñeros que esto puede atraer) sobre los que actúan y trabajan las lombrices.

El humus de lombriz es un abono natural a diferencia de otros que son elaborados por procesos químicos. Algunas de sus ventajas son aportar nutrientes al suelo y a las plantas, contiene hongos y bacterias benéficas y no contiene químicos de origen sintético en su composición, es orgánico y natural, mejora la retención de agua y posee un PH en neutralidad o cercano (dependiendo de las materias primas y de su manejo).

Los insumos que se necesitan para comenzar con su elaboración son: restos vegetales de nuestro huerto o de nuestra cocina, estiercoles varios, materia seca elemental para obtener una buena relación de carbono y nitrógeno (C/N) etc.

Las lombrices se alimentan de hongos y bacterias; éstas a su vez se alimentan de las materias orgánicas en descomposición, tanto vegetales como animales, las lombrices no comen vegetales ni restos de animales, por eso la necesidad del compostaje previo.

Además de ser particularmente rico en substancia orgánica y en compuestos nitrogenados, este producto contiene óptimas cantidades de calcio, potasio, fósforo y otros elementos minerales (todo eso depende de las materias primas, y el lugar en el que se encuentren), además de una vasta gama de enzimas que desarrollan un rol muy importante en la fertilidad del suelo, y elementos fitorreguladores (particularmente enzimas) que inciden positivamente sobre el crecimiento de las plantas. Todo esto hace que el lombricompuesto sea un fertilizante orgánico por excelencia y prácticamente único por su elevada carga bacteriana y enzimática.

El lombricompuesto se puede utilizar en hortícolas, aromáticas, ornamentales, florales, árboles, arbustos, etc.

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